viernes, 25 de noviembre de 2011

El amor

Muchas veces el amor se pone su traje de gala: ese traje de luces para salir a torear, para llevarse los aplausos, para robar el aliento...El amor usa sus mejores atuendos y revestimientos para embaucarnos. El enamoramiento es uno de sus pañuelos favoritos, lo usa sobre el pelo alborotado para intentar despeinar más las ideas. Cuando logramos que el amor se desviste todo cambia. La desnudez de la sinceridad, del saber que la persona es la que amarás el resto de tu vida pone tu corazón en diástole. Es entonces cuando el amor cobra vida y se convierte en ese brillo que nos acompaña en esta aventura que llamamos vida. Sin embargo, la ilusión no debe desvanecerse en este momento ya que es el maquillaje con el que deberemos engalanar al amor día con día. La ilusión son esas pinceladas de romanticismo, de detalles, de sonrisas comprometedoras, de miradas encantadoras. Hija el amor es hermoso pero la ilusión por lo menos para mi es la vida misma. Es lo que enciende mis mañanas y me deja sin aire y sin palabras. Siempre entrégate a la vida con ganas pero sobre todo con esa chispa que distingue a las personas pasionales. La pasión se viste de rojo sólo con ilusión: como esa primera vez que vi a tu papá en las escaleras de la Plaza mayor de Salamanca, o la primera vez que vino a mi casa y me dijo que me veía impecable y un gran escalofrio recorrió mi piel o cuando nos casamos y camine hacia él en el altar con la infinidad del mar detrás... El enamoramiento es sólo el motor que enciende la llama, el fuego del amor es una sensación alucinante que deseo que vivas con intensidad y sobre todo sinceridad...