viernes, 15 de octubre de 2010

El tamaño si importa

Yo que pensaba que mi panza ya era considerable pues resulta que siempre no. En cada cita al ginecólogo me doy cuenta que el desarrollo es "lento pero seguro" y que por el método comparativo siempre hay una más grande. De verdad que cada vez que veo a las señoras gestacionalmente avanzadas no puedo dejar de preocuparme. Se ve taaaan incómodo. Para sentarse es como si tuvieran hemorroides (quizás ya los tengan), para levantarse necesitan de un jaloncito del marido o de la madre que las acompaña, al caminar me recuerdan al Malvavisco Gigante de la película ochentera de Ghostbusters, y no puede faltar la mano detrás de la cintura en forma de vasija aguantando el peso interior. ¿Cómo será ser "tan grande"? No me queda duda que llegaré a ello y ya les contaré la experiencia. Por ahora cada vez que las veo tengo que confesar que soy mala y me digo a mi misma en silencio: - No pues no estás tan ballenata todavía mira como Willy te gana. ¿Sería posible quedarme como estoy ahora? La lección del día ha sido amar mi pancita cómoda que luego será TODA UNA DOÑA PANZA y alguien más me verá con ojos de ballena. Hago una aclaración: obvio mi pancita es mucho más grande que la de la imagen.

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