¡Qué tal princesita! Nosotros aquí esperándote, con unas ganas locas de conecerte... pero como bien dice tu madre, estás aprendiendo las artes de ser mujer y te estás haciendo del rogar y a nosotros (y sobre todo a tu mamita) ya urge que llegues a hacernos mucho más feliz la vida.
Bueno pues tu ma y yo nos conocimos hace 14 años cuando se cambió de escuela y entró en el mundo "greenhilliano", (seguro si algún día viven en México, esa es la primera escuela que tus papás van a pensar para ti...). La historia de como nos conocimos es muy curiosa... yo recuerdo a tu mamá de antes que entrará al Green Hills porque una vez en un evento de mi escuela vi unas chanclas con una estrella azul que me encantaron y tuve que ver quien las traía puestas y pues era tu madre. Como al tercer día de conocerla le platiqué esta historia y se reía millones, pero bueno, nos conocimos el primer día de clases de 5to de prepa y muy alaciadita y con rayos acabados de hacer, se presentaba con cuanta gente se iba topando y les decía: ¡Hola! Soy Mónica, vengo del Moderno Americano, mucho gusto!! Esperando que le contestaran de la misma manera (no lo consiguió con esa misma emoción de la mayoría estoy segura) yo llegué amablemente y como ya te darás cuenta hablo igual o más que tu madre y le empecé a hacer plática.
Lo gracioso es que de toda la gente nueva que estaba conociendo, traía como una semi advertencia extraña que igual yo iba a ser insoportable (porque nos gustó el mismo niño en una época) cosa que yo no sabía y que tu madre me contó al tercer día de conocernos, por lo que te podrás dar cuenta que instantáneamente nos caímos muy bien y pues de ahí hasta hoy hemos sido como hermanas y como dice la tía Lili, por eso es que tenemos derecho a ser tus tías...
Pues te podría contar mil y un cosas de las aventuras que he tenido con tu mamá a lo largo de los años, pero definitivamente una que no puedo omitir en esta pequeña carta de bienvenida es cuando tu mamá decidió venirse a estudiar un intercambio universitario a la muy hermosa ciudad de Salamanca (de donde es tu padre), como ya podrás empezar a imaginar, tus papás se conocieron ahí, por circunstancias del destino, hubo una química de amor del bueno que hoy tiene como resultado a la nueva princess de León, si mi Lu, esa eres tú. Unos meses más tarde, tus padres decidieron que era momento de formalizar su relación y como un mes después, mi hermana y yo andábamos de paseo por Europa y por supuesto que quedé de ver a tu madre e hicimos un viaje de 10 días que ya te contaremos el cual terminamos en Santander, en donde tu padre se estaba quedando con sus amigos en su casa de veraneo, y ahí fue donde conocí a "Juanichi". Definitivamente me cayó re bien desde el principio y sabía que era alguien que estaba haciendo muy feliz a tu mamá, tanto, que el viaje de 6 meses que duraba el intercambio duró año y medio...
Mi niña, justamente cuando supimos que tus papás estaban embarazados de ti, yo estaba a punto de cruzar el charco de México a Madrid a estudiar una maestría (para mantenerlos en unos años) y pues aunque no en León, he estado mucho más cerca de tus papás en este increible proceso en el que empezaste siendo una "lentejita" y hoy todavía en la panza de tu ma, ya eres una niña seguramente muy hermosa (ya vi tus fotos prenacimiento y te ves monísima) llena de felicidad, luz y sobre todo mucho mucho amor.
Te puedo decir que tienes unos padres increibles, una familia maravillosa y una familia agregada que te quiere mucho y más con la que puedes contar cuando y como sea.
Si me regreso a México y no se cumple el sueño de tu madre de quedarme a vivir por las Españas, esperaré muchas visitas por el D.F. y si me quedo, pues en Madrid cada vez que quieras hacer shoppings más sofisticados (ó sea, jugueterías con más juguetes).
Querida princesita, te esperamos ya muy pronto y en cuanto pueda te voy a ir a conocer!!!
Un beso grande!

No hay comentarios:
Publicar un comentario